La grandeza impone silencio. Al contemplar algo imponente ya sean joyas arquitectónicas, grandes obras de arte, paisajes majestuosos uno no puede más que quedarse mudo. Uno se sabe encantado, atravesando un puente y teme (no sin razón) que al emitir palabra ese hechizo se rompa y uno quede mirando un montón de rocas apiladas, una señora con una sonrisa tanto extraña o un desierto a 40 grados y con un poco de dolor de cabeza. La grandeza impone silencio porque nos hace dar cuenta de nuestra inferioridad.¿Como describir algo hermoso en palabras sin disminuirlo, sin que suene vulgar? Pareciera que la única respuesta es talento, pero ¿que nos queda al resto de los mortales (por desgracia la mayoría) que no gozamos de ese talento? Sólo callar y dejarse llevar.
Esto pasa con este libro, no me atrevo a reseñarlo. La reseña es especialmente díficil (a mi entender), no consiste sólo en describir algunos tecnicismos como narrador, estructura literaria y sinopsis de la trama. La reseña incluye todo esto pero hay algo más: la conciencia de saberse modificador de la obra reseñada. La literatura, si bien separada por una cuestión práctica en diversas clasificaciones (idioma, época, movimiento, etc.) es una sola. La intertextualidad es total. Si mi reseña no puede brindar algo nuevo a la obra, sino puede siquiera condensarla sin disminuirla mejor que no sea escrita. Es por esto que en cuanto a "Más allá del Golfo de México" decido evitar su reseña. No obstante hay algunas cosas que puedo mencionar sin perjurio del libro. Este libro es publicado en 1934 (el viaje es en 1933) y es un libro de viaje narrando la experiencia del autor en su viaje por México y Centroamérica. Huxley describe con brillantez todo lo que observa pero no sólo se limita a describir, ya sea viendo una danza de toros en Chichicastanengo o vigilado en una frontera por soldados sus pensamientos trascienden. En este libro nos damos cuenta que no importa tanto el lugar visitado (sin ningún tipo de desmerecimiento a Centroamérica o México) sino el viajero mismo.
Aldous Huxley (1894-1963) es una de esas contados personas que conjugaron un total abarcamiento del conocimiento de su época tales como Da Vinci, Kant o Sweddenbörg (éste úiltimo sólo lo conozco a través de Sofi) Su mérito no es mayor al de los otros pero es de destacar que fue el último (que yo conozco) de ellos, lo que implica un conocimiento en su época más vasto (no es lo mismo conocer mil años de historia que conocer dos mil por dar un ejemplo. Era ante todo un científico con amplísimos conociemientos de química, biología, psicología, parapsicología, filosofía, arte e historia (por nombrar algunos).
Su obra literaria como su persona, fue extensa y abarcativa. Su obra más conocida sea probablemente "Un Mundo Feliz" y paradójicamente su obra más mediocre (a mi entender). Sin embargo este libro podría ser considerado la pieda angular de su pensamiento, conceptos tales como condicionamiento, drogas, sociedades planificadas, manejos técnicos literarios y a su vez austeros (tal como la irrupción de un elemento foráneo en un mundo estable para su descripción y crítica, en este caso el salvaje) son encontrados en esta obra.
Para facilitar el análisis de su obra literaria yo divido a la obra de Huxley principalmente en tres partes (hay obras que no entran en esta clasificación y tambien estoy dejando de lado su obra poética):
Ciencia Ficción: Los conocimientos de Huxley combinados con su poder de análisis y previsión se conjugan a la perfección en estos libros (predijo la pérdida de tierras de plantaciones de café en aras del biocombustible hace más de 70 años). Entrarían en esta clasificación libros tales como "Un Mundo Feliz" y "Mono y Esencia" por nombrar algunos.
Novelas: Son obras más bien clásicas centradas en la sociedad aristocrática inglesa. Aunque no me gusta comparar mi mejor descripción sería "Ana Kareninas" ingleses. Estos libros generalmente a través de diversos personajes explayan las ideas de Huxley (y de la época) en temas como arte y amor. "Contrapunto", "Arte, Amor y todo lo demás".
Ensayos: Éste género se podría separar a su vez en dos subgéneros. Uno narrando experiencias puntuales de su vida. "Las puertas de la percepción" narra su experiencia con el peyote (mezcalina), en "Cielo e Infierno" con el LSD, en "El Arte de Ver" con un procedimiento algo atípico del oftalmólogo W. H. Bates. Otro más propiamente de su pensamiento, el ejemplo más claro es "El Fin y los Medios" obra monumental de su pensamiento (altamente recomendable).
Hoy por hoy, posiblemente sea uno de mis autores favoritos y al ser su obra tan extensa creo realmente que cualquier persona puede interesarse por alguna de sus facetas.
Juan Bautista Lamas
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